miércoles, 2 de agosto de 2017

*CONSERVAR EL MATRIMONIO (I)*

Hay matrimonios que se rompen, sí, pero también hay muchos que duran toda una vida. Los primeros, principalmente cuando son protagonizados por personajes famosos o famosillos, tienen bastante eco en los medios de comunicación. Los segundos, esos de larga duración, no suelen ser noticia, incluso cuando ocurre entre famosos. Así son las cosas de este mundo que nos ha tocado vivir....................

Quiero pensar que nadie, o casi nadie, se casa pensando que es para una temporadita. Sería absurdo en una sociedad que acepta otras formas de vivir en pareja. Entonces, ¿por qué unos duran y otros no? Voy a centrarme hoy, y en algunos de los artículos próximos, sobre las causas que ayudan a mantener unido un matrimonio, es decir, me inclino por las cosas positivas que facilitan la unión de la pareja. Son realmente los que merece la pena cultivar y poner en práctica, no hacerlo o despreciarlos es confiar en la suerte y, probablemente, nos toque el fracaso.

Muchos buenos consejos he visto publicados y he oído al respecto pero necesito sintetizar y dedicarme en los que considero más interesantes. La primera idea, porque se le ocurre a poca gente y cuando la conocí me hizo reflexionar mucho, es la siguiente frase: "Quieres a tu marido (o mujer, según corresponda)? Pero... "¿Le quieres con sus defectos?"

Te puedes quedar perplejo o no, pero hay que reconocer que la cosa tiene profundidad. Durante el noviazgo no percibimos muchos aspectos de la persona objeto de nuestro amor. Ciertamente es una época para conocerse, pero entre el deslumbramiento y que no siempre es posible profundizar, nos quedamos en lo hermoso y lo que nos gusta.

El transcurrir del tiempo hace que aquel lunar, físico o moral, que nos hacía tanta gracia, nos haga verlo como una verruga. Parece fea la expresión pero es así más o menos. En su momento no pensamos que nuestro cielito lindo (femenino o masculino) era humano y como las demás personas tenía defectos. Sorpresa, los tiene pero no ahora, son suyos de siempre. No hubo engaño, que no, sólo había deseos de ser agradable, de conquistar y, además, nuestros ojos sólo veían a ese cielito lindo como eso, un cielo. LO NORMAL.

Las personas tienen luces y sombras como los buenos cuadros, eso no es malo al contrario pues hace que sean más interesantes. Por esta razón hay que saber aceptarlas como son y a algunas hasta quererlas mucho. Hay quien para esto tiene como un don especial, puede ser en parte natural pero detrás hay una gran lucha personal para conseguirlo y perfeccionarlo. Todos conocemos a alguno de esos seres maravillosos capaces de acoger de una manera especial, pero nos parece imposible ser así y no estamos en lo cierto podemos ser más o menos de esa manera, es cuestión de luchar poco a poco, de subir peldaño a peldaño, sobre todo cuando se lucha por amor. Lo fácil es lo espontáneo, dejarse llevar, dejar salir el pronto a la primera, luego a la segunda .... y se convierte en algo incontenible e insufrible.

Hay que saber ayudar al otro a corregirse, sabiendo hacerlo con amor, sin ejercer de fiscal porque esto machaca a quien recibe la ayuda. Si trabajamos así, si tenemos paciencia, si amamos, haciendo del amor una entrega, el tiempo nos irá uniendo hasta tal punto que la convivencia con esa persona no sólo será soportable sino que, además, la desearemos y llegará a ser imprescindible para vivir y ser feliz
. Crecer juntos une mucho.

Hace unos días buscando una emisora en la radio del coche topé con el final de una entrevista, siento no saber quiénes eran ni el entrevistado ni el entrevistador, era el final del programa. Me quedé con la última frase del personaje, lo brindo como fin de este artículo para que la pongamos en práctica: "La paciencia forma parte del amor".

Alejandro


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