sábado, 26 de marzo de 2016

PALABRAS QUE PRONUNCIÉ EN EL JUEVES SANTO EN VALLADOLID

Composición fotográfica del acto:
Virgen de Fátima,  paso del Prendimiento
de Jesús y yo leyendo.
El pasado día 24 de marzo, Jueves Santo, a petición del Apostolado Mundial de Fátima, pronuncié las siguientes palabras durante la procesión de la Amargura de Cristo.

Durante el recorrido la cofradía de la ORACIÓN DEL HUERTO, que porta el paso del mismo nombre y otro más, EL PRENDIMIENTO, realiza un acto penitencial en la calle ante el convento de la Madres Salesas.

A este evento se incorpora la imagen de la Virgen de Fátima, que el citado Apostolado tiene depositada en la iglesia conventual.

Para mejor comprensión he divido el texto en las cinco partes que sucesivamente desarrollé y a las que he puesto número y título.

sábado, 19 de marzo de 2016

VOCACIÓN CRISTIANA, DON Y MISIÓN

La vocación cristiana es una llamada de Dios,  un regalo  por puro amor. Es un misterio de predilección divina. Al mismo tiempo, con ella, se recibe una misión aunque no hace falta ser físicamente lo que entendemos por un misionero. Lo dijo claramente Benedicto XVI: “Toda vocación supone una misión”.
Hace falta tener fe en que Dios me ha llamado a su rebaño y que esa llamada es un don gratuito. Considerado esto debo procurar mejorar de forma decidida y profunda  para renovarme por dentro cara a la vocación cristiana y ser fuerte desde el Señor.

miércoles, 16 de marzo de 2016

MIS EXPERIENCIAS Y TESTIMONIO COMO COFRADE (VALLADOLID, SEMANA SANTA 2015)


Con mis nietos, delante de  nuestro
 Ecce Homo ,
antes de salir en la procesión
 del Viernes Santo
Hace unos días, ante nuestra cofradía vallisoletana, “HERMANDAD DEL SANTO CRISTO DE LOS ARTILLEROS”, me correspondió relatar las experiencias y el testimonio que cada año pronuncia un cofrade antes del la Misa del Viernes de Dolores, con el que iniciamos nuestra Semana Santa
.

Lo sitúo en el blog por si es de vuestro 
interés.

domingo, 13 de marzo de 2016

PENSAR CON EL CORAZÓN Y QUERER CON LA CABEZA

Con este artículo pretendo rendir un homenaje a mi amigo José Antonio que tanto me animó a escribir. Son muchísimas más las cosas que hizo por mí y por las personas que trataba, siempre con un extraordinario espíritu de servicio.
Recuerdo cómo me entregaba algunos de sus proyectos de escritos o libros diciéndome “mira a ver qué te parece esto”. Tremenda la humildad de este hombre con dos doctorados y que se nos fue, sin duda a la casa del Padre, con 82 años tras haber sido arquitecto, arqueólogo, profesor de universidad, escritor y, en sus últimos cuarenta y ocho años, sacerdote de Jesucristo.
Lo que pongo a continuación es un resumen de unos de  esos borradores que, como varios más, conservo con afecto y que, como muchos de los suyos, tienen un título lleno de ingenio no exento de mensaje: “Pensar con el corazón y querer con la cabeza”: